Con un movimiento tan inusual como revelador, el Tesoro estadounidense intervino directamente en el mercado argentino para evitar que el dólar se dispare, comprando pesos a través de ofertas cursadas por el banco Santander.
“Apoyamos el régimen de tipo de cambio flotante de Argentina. Hoy, el Tesoro utilizó su cuenta en Santander para comprar pesos. También confirmamos la existencia de una línea de swap de 20.000 millones de dólares para respaldar la estabilidad”, posteo el el secretario del Tesoro estadounidense.
En pocas líneas, Bessent hizo tres cosas a la vez: reveló que utilizó la cuenta que el Tesoro norteamericano tiene en el banco Santander para intervenir en el mercado local y confirmó la existencia de un swap de 20.000 millones de dólares, además defendió públicamente el esquema de flotación que ensaya el gobierno de Milei.
La extraordinaria decisión del Tesoro revela además la fragilidad de la situación actual. Caputo ya se gastó los dólares extraordinarios que consiguió en el oscuro pacto con la cerealeras. Lo que quedan son los dólares del FMI que sólo puede usar cuando la divisa rompa el techo de la banda y con un límite.
Caputo busca infructuosamente un crédito repo de grandes bancos de unos 5.000 millones de dólares que le permita pisar el dólar hasta las elecciones del 26 de octubre. Esta operación no es sencilla y todo indica que en la emergencia total, el Tesoro accedió a darle una mano.






