OPERACIÓN “AGUA DE TROYA”

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Cómo una empresa estatal israelí penetró el sistema hídrico argentino con complicidad política

Una investigación periodística revela el entramado que permitió a Mekorot operar en 12 provincias y en AySA sin licitación, sin control legislativo y con cláusulas de confidencialidad. Eduardo “Wado” de Pedro aparece como el arquitecto político de un esquema que hoy genera contradicciones públicas.**

EL ORIGEN: DE LA SOMBRA AL CENTRO DEL SISTEMA

Entre 2021 y 2026, una empresa casi desconocida en Argentina se convirtió en asesora directa del recurso hídrico nacional. Mekorot, la compañía estatal de agua de Israel, responsable del 90% del suministro en ese país, ingresó al sistema argentino a través de un vector poco visible: el Consejo Federal de Inversiones (CFI), un organismo interjurisdiccional que opera en un limbo de control, fuera del escrutinio del Congreso nacional y de las legislaturas provinciales.

El resultado: convenios firmados sin licitación, con cláusulas de confidencialidad y con una empresa extranjera definiendo los “Planes Maestros Hídricos” de al menos doce provincias argentinas.

LOS ACTORES CLAVE

En el centro del esquema aparece Eduardo “Wado” de Pedro, quien como Ministro del Interior (2019-2023) lideró personalmente cada eslabón de la cadena: encabezó la misión oficial a Israel en abril de 2022, recibió en Casa Rosada a Diego Berger —representante de Mekorot— en mayo de ese año, y presidió el acto de firma en el Centro Cultural Kirchner el 13 de febrero de 2023, ante gobernadores, el embajador israelí y el presidente de Mekorot, Yitzhak Aharonovich.

Como nexo institucional operó Ignacio Lamothe, Secretario General del CFI, señalado por analistas y organizaciones socioambientales como la bisagra entre la voluntad política de De Pedro y la operativa contractual de Mekorot. A su lado, Nicolás Lamothe —Subsecretario de Relaciones con Provincias del Ministerio del Interior— configuró un anillo de contención que concentró las decisiones en un núcleo reducido.

Del lado corporativo, Diego Berger, ciudadano argentino radicado en Israel y coordinador de Proyectos Especiales Internacionales de Mekorot, fue el único ejecutivo israelí con perfil público en el proceso: recibido en Casa Rosada, presente en la firma del CCK y entrevistado en medios locales. En 2025, reconoció públicamente que Mekorot “está trabajando en AySA como asesores”.

Como lubricante político, Mario Montoto, presidente de la Cámara de Comercio Argentino Israelí, articuló la diplomacia comercial israelí con la política argentina, facilitando que los convenios evitaran los cauces institucionales ordinarios.

LA CRONOLOGÍA: CÓMO SE ARMÓ EL ROMPECABEZAS

2021 — Primer pie en la puerta.
La Cámara de Comercio Argentino Israelí anunció un acuerdo de cooperación entre Mekorot y el ENOHSA, organismo luego disuelto por Decreto 1020/2024 del gobierno de Milei, borrando el rastro institucional del convenio original.

Abril 2022 — La misión a Israel
Una comitiva de alto perfil viajó a Tel Aviv: De Pedro, ministros, el secretario del CFI y gobernadores o representantes de diez provincias. Visitaban instalaciones de Mekorot, plantas de desalinización y sistemas de riego inteligente. Al cierre, De Pedro anunció un convenio de cooperación con Mekorot a través del CFI.

Pregunta pendiente: ¿Quién financió pasajes, estadía y viáticos de diez gobernadores y sus comitivas? ¿Existen rendiciones de cuentas públicas?

Mayo 2022 — El “Masterplan del Agua”
De Pedro recibió en Casa Rosada a Diego Berger. Participaron también el vicejefe de Gabinete, la presidenta de AySA Malena Galmarini y otros funcionarios. Se anunció el “Masterplan del Agua” con foco en gestión inteligente del recurso.

Dato revelador: Cuando el colectivo Fuera Mekorot solicitó información sobre acuerdos de AySA con la empresa israelí, la Dirección de Acceso a la Información Pública entregó un documento que no mencionaba a Mekorot en relación con AySA.

Agosto-Septiembre 2022 — Los primeros convenios
Mendoza, San Juan y otras provincias comenzaron a firmar acuerdos con el CFI y Mekorot. Los primeros contratos post-gira se suscribieron en el Salón de los Pueblos Originarios de Casa Rosada.

13 de Febrero de 2023 — El acto en el CCK
El momento central del esquema. En el Centro Cultural Kirchner, con De Pedro al frente, se firmaron convenios con Catamarca, La Rioja, Río Negro, Formosa y Santa Cruz. Participaron el embajador israelí, el presidente de Mekorot, Ignacio Lamothe, Diego Berger, Mario Montoto y gobernadores de múltiples jurisdicciones.

Cláusula clave detectada en el contrato de Río Negro (el único íntegramente público): los convenios se hicieron sin licitación previa, sin consulta popular y con contratación directa.

2024 — La expansión silenciosa
Jujuy, Chubut y Neuquén se sumaron como nuevas provincias adheridas. Chubut, tras presión de organizaciones socioambientales, canceló sorpresivamente su contrato. Ese mismo año, Mekorot firmó un convenio con AySA —la empresa que provee agua a 15 millones de personas en el Gran Buenos Aires— operación no mencionada en respuestas previas a pedidos de información pública.

2025 — La contradicción pública de De Pedro.
Con el gobierno de Milei avanzando en la privatización de AySA, el nombre de Mekorot sonó como posible comprador. Diego Berger desmintió la compra pero admitió el asesoramiento activo. En ese contexto, De Pedro —ya senador— presentó dos proyectos legislativos para frenar la privatización de AySA y “garantizar que el agua siga siendo un derecho”.

La contradicción es inescapable: el mismo funcionario que construyó el andamiaje contractual para que Mekorot operara en doce provincias y en la propia AySA, ahora se erige en defensor de la soberanía hídrica.

LO QUE DICEN LOS CONTRATOS (CUANDO SE PUEDEN LEER)

El contrato de Río Negro, el único con contenido íntegramente verificable gracias a la acción de legisladoras provinciales, reveló un patrón sistemático:

• Ausencia de licitación pública: contratación directa de operador extranjero sin competencia.
• Confidencialidad sobre el contenido de los convenios: impide control republicano y social.
• Mekorot elabora los Planes Maestros Hídricos: empresa extranjera define la hoja de ruta del recurso estratégico nacional.
• Ausencia de consulta legislativa: decisión ejecutiva que compromete recursos naturales provinciales.
• Omisión de AySA en pedidos de acceso a la información: ocultamiento activo de vínculos contractuales.

EL CONTEXTO GEOPOLÍTICO: MEKOROT NO ES UNA EMPRESA CUALQUIERA

Mekorot es la compañía nacional de agua del Estado de Israel, con más de 85 años de historia. Su estatuto le prohíbe adquirir activos hídricos fuera de Israel, lo cual explica el modelo adoptado en Argentina: asesoramiento técnico + elaboración de planes maestros = control de información estratégica sin titularidad formal de activos.

Su historial internacional es documentado: controla 42 pozos en Cisjordania, la mayoría destinados a asentamientos israelíes; ha ignorado sentencias del Tribunal Supremo israelí sobre abastecimiento a comunidades palestinas; y es socia de programas que desplazaron a miles de beduinos palestinos.

Organismos internacionales han denunciado el uso del control del agua como arma de guerra. En julio de 2024, Oxfam documentó que los ataques sistemáticos a la infraestructura hídrica en Gaza —incluyendo tuberías de Mekorot— constituyen evidencia del uso del recurso como arma bajo el Estatuto de Roma.

Argentina suscribió los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, que reconocen el acceso al agua como derecho fundamental. Sectores del movimiento de derechos humanos sostienen que la contratación de Mekorot configura una violación indirecta de esos compromisos.

LO QUE FALTA SABER: PREGUNTAS SIN RESPUESTA

• ¿Quién financió los pasajes, estadía y viáticos de la misión a Israel en abril de 2022?
• ¿Cuánto cobra Mekorot por sus servicios de consultoría? ¿A qué cuentas se transfieren los honorarios?
• ¿Cuál es la evolución patrimonial de los operadores clave del esquema entre 2021 y 2025?
• ¿Qué alcance, duración y monto tiene el convenio AySA-Mekorot de 2024?
• ¿Por qué la mayoría de los contratos permanecen reservados o parcialmente públicos?

POR QUÉ IMPORTA ESTA INVESTIGACIÓN

El agua no es un recurso cualquiera. Es un bien estratégico, un derecho humano reconocido internacionalmente y un elemento central para la soberanía nacional. Cuando una empresa extranjera con historial controvertido ingresa al sistema hídrico de un país sin licitación, sin control legislativo y con cláusulas de confidencialidad, se activan alertas que trascienden la política partidaria.

La contradicción pública de De Pedro —facilitador del ingreso de Mekorot durante su gestión y ahora legislador que promete frenar la “privatización del agua”— refleja un patrón conocido en la política argentina: durante la gestión, se facilita el ingreso de un operador externo; en la oposición, se capitaliza el rechazo social al mismo operador.

Pero el recurso ya está comprometido. Los datos hídricos de doce provincias y de AySA están en manos de un operador extranjero. Y las preguntas sobre transparencia, rendición de cuentas y soberanía siguen sin respuesta.

INVITACIÓN A LA CIUDADANÍA

Esta investigación está en desarrollo. Si tenés documentos, testimonios o información relacionada con los convenios CFI-Mekorot, podés colaborar de forma segura a través de canales encriptados. La transparencia no es un acto de gobierno: es un derecho de la sociedad.

Próximamente: repositorio público de documentos obtenidos vía acceso a la información y mapa geolocalizado de obras asesoradas por Mekorot en territorio argentino.

*Nota periodística basada en el Informe de Inteligencia “Operación Agua de Troya”. Los datos marcados como verificados cuentan con respaldo en fuentes primarias. Este material no constituye prueba judicial ni equivale a sentencia condenatoria. Su finalidad es orientar la investigación periodística y ciudadana.*

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