Dios presente en el seleccionado argentino

44

Enzo Fernandez, Cuty Romero y Lisandro Martinez: “De Messi aprendimos algo que nunca olvidaremos: incluso cuando llegas a la cima del mundo, todavía puedes mirar al cielo y darle gracias a Dios”.

Lionel Messi lo ha ganado prácticamente todo: títulos de liga, Champions League, Balones de Oro, la Copa América y el Mundial. Ha levantado trofeos que millones de futbolistas sueñan con conquistar y ha escrito su nombre entre los más grandes de la historia del deporte.

Se convirtió en un ícono mundial. En una leyenda. En el jugador que inspiró a generaciones enteras y que hizo que millones de personas se enamoraran del fútbol.

Pero quizá una de las lecciones más poderosas no está en sus trofeos, sus récords ni en los premios individuales.

Está en verlo, después de alcanzar lo que parecía imposible, seguir mirando al cielo con gratitud.

Porque puedes tener fama, dinero, talento, reconocimiento y llegar a ser considerado por millones como el mejor de todos los tiempos… pero nunca debes olvidar de dónde vienes ni quién estuvo contigo en el camino.

Messi no solo demostró que los sueños pueden hacerse realidad. También dejó una enseñanza que va mucho más allá del fútbol:

Puedes conquistar el mundo entero… y aun así seguir teniendo la humildad de levantar la mirada y decir: “Gracias, Dios”.

El mundo lo convirtió en leyenda.
El fútbol lo convirtió en historia.
Pero la gratitud demuestra que, incluso desde la cima, nunca dejó de mirar al cielo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí