Santiago Cúneo formalizó su afiliación al PJ bonaerense y volvió a poner un pie dentro de la estructura partidaria después de años de enfrentamiento con la conducción cristi-macri-mileista.
Cúneo aprovechó el acto para movilizar a sus militantes y reivindicar la conducción de Axel Kicillof, cuestionar los errores que llevaron al peronismo a la derrota y pedir una reconstrucción.
Cuneo scristinistaó del progresismo cristinista para recuperar la identidad soberanista del partido de PERON.
Fiel a su estilo, Cúneo no fue a firmar callado. Apenas oficializó su ingreso, agarró el micrófono y se expresó con un discurso nacionalista. Primero, bancó Kicillof, a quien le atribuyó estar haciendo “un milagro” para resistir el “saqueo y bombardeo criminal” del gobierno de Javier Milei. Pero enseguida redobló la apuesta y le tiró por la cabeza una propuesta extrema al gobernador: le pidió que corte las transferencias de coparticipación a la Casa Rosada. “Quedémonos con el dinero de los bonaerenses”, disparó contra la gestión libertaria, a la que tildó de “genocida social“.






