Una joven diócesis en Nigeria está viviendo un sorprendente despertar vocacional. La Diócesis de Katsina, erigida hace apenas tres años, ha duplicado el número de sus seminaristas: de 21 a más de 40, a pesar de encontrarse en una región donde los católicos son una pequeña minoría y enfrentan violencia yihadista, secuestros y desplazamientos.
Su obispo, Mons. Gerald Mamman Musa, explicó a EWTN Noticias que este crecimiento tiene una respuesta sencilla, aunque profunda: la gracia de Dios y la oración de los fieles.
“Eso podemos atribuirlo, en primer lugar, a la gracia de Dios”, afirmó el prelado, recordando las palabras de Jesús: “La mies es abundante, pero los obreros son pocos”. También destacó el papel de las familias católicas, de donde provienen muchos de los nuevos seminaristas.






