La Arquidiócesis de Monterrey, México, convirtió una camioneta de pasajeros en una capilla de adoración itinerante para llevar el Santísimo Sacramento a lugares donde aún no existen templos.
La iniciativa, impulsada hace aproximadamente dos años por un matrimonio y acompañada por la Arquidiócesis, busca acercar la adoración eucarística a zonas periféricas y de difícil acceso. El vehículo cuenta con un confesionario y un pequeño oratorio con capacidad para cuatro personas, donde se reservará el Santísimo Sacramento.
La capilla también podrá participar en jornadas de evangelización, retiros, visitas pastorales e incluso acudir a hospitales, sitios turísticos o lugares afectados por desastres. El proyecto recibió la bendición de Mons. Rogelio Cabrera López el pasado 20 de agosto y está listo para comenzar a recorrer las calles llevando a Jesús Eucaristía allí donde más se necesita.






