La congresista estadounidense Marjorie Taylor Greene afirmó que John F. Kennedy murió en 1963 después de oponerse al programa nuclear de Israel.
La declaración vuelve a poner bajo los reflectores la relación entre Kennedy y el programa nuclear israelí. Durante 1963, el presidente estadounidense presionó a Israel para permitir inspecciones de su instalación nuclear en Dimona.
Sin embargo, existe una diferencia clave: aunque la presión de Kennedy sobre Dimona está documentada, no hay evidencia concluyente que demuestre que esa disputa estuviera relacionada con su muerte.
La afirmación de Greene es, por ahora, una acusación sin pruebas concluyentes.
Fuentes consultadas: U.S. National Archives, National Security Archive y The Independent.






