Aunque es una de las actrices más reconocidas de Hollywood, Nicole Kidman ha hablado en distintas ocasiones de la importancia que tiene Dios y la fe católica en su vida. La actriz ha contado que fue educada en la fe y que esa formación continúa influyendo en la manera en que vive y educa a sus hijos.
«Así es como estamos criando a nuestros hijos. Keith tiene sus propias creencias, pero también viene. Tenía una abuela muy católica y me criaron rezando, así que eso tuvo un impacto enorme», explicó.
Kidman también ha reconocido que procura acudir regularmente a la iglesia y confesarse: «El catolicismo me guía. Ciertamente tengo una creencia fuerte. Trato de ir a la iglesia regularmente y trato de confesarme».
Sin embargo, vivir públicamente su fe no siempre ha sido sencillo. «Muchos de mis amigos se burlan de mí», confesó.
La actriz también ha hablado de una vocación que alguna vez imaginó para su vida. En una entrevista con Allure en 2018 recordó: «Me encantó la idea de ser monja. Obviamente, no elegí ir por ese camino, pero me atrajo mucho».
Y explicó la raíz de su espiritualidad con sencillez: «Soy espiritual porque creo absolutamente en Dios».
En medio de un ambiente donde la fe puede ser motivo de burla, el testimonio de Kidman resulta llamativo: una mujer que, desde su propia experiencia, continúa reconociendo públicamente la importancia que Dios y el catolicismo tienen en su vida.






